El parque de vivienda de Badalona concentra edificios levantados en pleno crecimiento industrial, con pasillos largos y habitaciones pequeñas y redes eléctricas y de fontanería agotadas. Ese es el perfil en el que la reforma da más salto de valor.
La intervención más habitual suele ser abrir la cocina al salón, renovar el baño por entero y cambiar toda la instalación eléctrica con su boletín. A partir de ahí, el resto depende de cada caso.
En Badalona el trámite municipal no siempre es el mismo: las obras menores se resuelven con comunicación previa, pero abrir huecos en muros de carga o modificar la fachada exige proyecto técnico y licencia.
Algo que ahorra disgustos: exigir el web desglose por partidas y metros y dejar una partida prevista para imprevistos. Detrás de un alicatado viejo casi siempre hay sorpresas.